Fair play en la actividad curatorial

Si bien en varias partes de este cuadernillo me he referido a situaciones que evidencian una manera de desarrollar la profesión -una forma de conducta que establece reglas claras y honestas- aquí lo resumo con un ejemplo que subraya el concepto. El facilismo a la larga puede jugarnos en contra. Sobre todo en tiempos de monetización en todos los campos!!

Era una muestra en la que era TAN EVIDENTE que el curador había aceptado ese rol sólo por honorarios … ya que no se entendía la complacencia de ese profesional de renombre con una obra tan mala! Y era en un lugar donde los espacios “se alquilan”... Porque no neguemos que existen espacios que tienen un valor -en moneda nacional o en dólares, según su ubicación y prestigio- para poder exponer entre 15 y 20 días.

La modalidad del alquiler es cada vez más común como forma de sustento de una galería o institución privada e incluye curador que escribe los textos, diseña el espacio y elige las obras…además de catálogo y vernissage.

También hay espacios públicos que lo hacen, aunque no está permitido en absoluto. Es un arreglo que definen las autoridades de esa institución, tanto para exhibiciones como para eventos privados que utilizan sus instalaciones.

Entiendo que en más de una ocasión para poder hacerse conocer y entrar en el sistema de exhibiciones un artista novel utiliza este método… pero por suerte existen muchos espacios públicos muy buenos como la Casa del Bicentenario, La Casona de los Olivera, el Centro Cultural General San Martín (CCGSM), el Centro Cultural de la Cooperación (CCC), entre varios que no entran en ese juego. También están los pequeños centros culturales de barrio o espacios under donde conviven la música, el teatro y la poesía…

Se trata de tener paciencia y …contactos!!! Muchos curadores con trayectoria pueden gestionar esos espacios para poder visibilizar la obra de estos artistas. De esa manera, se cuenta con el aval profesional basado en la honestidad de la elección y calidad de la obra a exponer.

Sabemos que así funcionan las cosas en este sistema aunque por fortuna se suman los espacios virtuales para mostrar obra y así hacerse conocer! Allí, los contactos los generan directamente los artistas aunque en los sitios especializados también hay curadores que definen la línea a seguir y ayudan a concretar ventas. Hay muchas páginas web especializadas y que a veces hacen de nexo con espacios físicos para exponer, tanto acá como en el exterior. Sugiero una investigación previa no sólo por un tema tarifario sino para no ser sorprendidos en nuestra buena fe!