Curadurías en situaciones de coparticipación institucional. Otro tipo de curadurías. En otros espacios. Curadurías varias según objetivos en eventos, ferias, convenciones, coleccionismo. Curadurías virtuales. Resolver lo inesperado-salidas posibles.

En algunas ocasiones no tenemos la exclusividad en la tarea curatorial. A veces, es el artista el que desea formar parte de las decisiones. En otras ocasiones, son las autoridades institucionales las que desean involucrarse por diferentes motivos: desde cuestiones políticas hasta personales. También está el caso de las instituciones que reciben las muestras itinerantes y que desean que sus propios curadores participen; en consecuencia co-curamos la muestra o somos los curadores invitados.

En esos casos, el desarrollo de la tarea puede ser más difícil en el momento de la toma de decisiones pero también puede enriquecer muchísimo el resultado: por sumar diferentes puntos de vista, contactos, ideas y hasta en la organización y distribución de tareas.

Trabajar en equipo y de manera interdisciplinaria como fue el caso de la muestra Argentina, los judíos y la diversidad cultural, producto de una investigación liderada por Iván Cherjovsky (sociólogo) que trata sobre la historia de los judíos de Argentina, fue producida por el Museo Judío de Buenos Aires, con Marisa Bergman, su directora ejecutiva a la cabeza, Laura Szames en la producción y Gabriela Figueroa a cargo del área educativa. En este caso, al tener claro cada uno su rol, ¡la curaduría fue un verdadero placer! Fue expuesta en el Museo Judío e itineró por la Universidad de Quilmes.

Lo mismo sucedió con el CD Fragmentos que fue un proyecto entre la Fundación Memoria del Holocausto y la Fundación Antorchas dado que yo era becaria de esta última. El CD estaba compuesto por una recta histórica que unía ambas guerras mundiales, fotos y videos de archivo y reportajes a los sobrevivientes del Holocausto. Junto con un sociólogo y una técnica experimentada en las necesidades requeridas pudimos llevar a cabo este excelente proyecto.

Compartir la responsabilidad requiere destreza y muy buena comunicación para evitar malos entendidos, asperezas o errores a la hora de concretar el objetivo, cosa que sucedió cuando fui convocada para curar la multitudinaria Mixturas, por la que el Gobierno de la Ciudad llamaba a las colectividades que conviven en Buenos Aires a expresarse mediante artes plásticas.

Esa experiencia fue problemática dado que el curador de ese momento del Centro Cultural Recoleta no tuvo la injerencia que hubiera querido en las decisiones y boicoteó el proyecto queriendo limitar la cantidad de obras a exponer. Finalmente, el tema quedó en manos de quienes me habían contratado, el Gobierno de la Ciudad, que creyó, con justa razón, que debían respetarse las bases de la convocatoria. Además, tendría mucha más repercusión por la cantidad de obra de calidad y variedad que estaría expuesta.

En tanto, armar equipo con una curadora que recién se inicia (como fue el caso de las voluntarias en el Museo de la Mujer) brinda la posibilidad de sumar su entusiasmo, ideas frescas y enfoques muy interesantes!!

En el caso de los artistas que participan de la curaduría de sus muestras, lo ideal es poder consensuar: hay casos que aceptan sugerencias que mejoran su exhibición pero debo admitir que existe una corriente de artistas que nos consideran “intermediarios innecesarios”. Lo mismo piensan algunos críticos de arte e historiadores. Sus opiniones se basan en ciertas actitudes de algunos colegas que se sienten y actúan como “estrellas” y son avasallantes. Anteponen sus opiniones a las del mismo artista. No es mi caso.

En este punto debo aclarar que nunca me consideré una curadora que imponga su voluntad por encima del artista o la institución. Me manifiesto como un eslabón en la cadena de personas que arman un proyecto de exhibición, cada una desde su rol. Tengo muy claro que soy una facilitadora entre la obra del artista, la institución que alberga la muestra y el público espectador…

En cuanto a la curaduría con coparticipación institucional voy a compartir estos ejemplos que me llevaron a trabajar de una manera diferente y con objetivos que no hubiera podido alcanzar de manera unilateral.

Desde el Museo de la Mujer nos reunimos con las curadoras del Museo de la Mujer de México http://museodelamujer.org.mx/ y del Museo de la Mujer de Costa Rica https://www.museodelasmujeres.co.cr/. Avaladas por el International Museum of Women (IMOW) realizamos una actividad relacionando la mujer y la economía. (Women on the Global Economy). Parte de ese encuentro se refleja en este video: https://youtu.be/Pfo0cMw1yQw (**)

(**) Video producido por Tomás Wengrowicz

Instalar el nuevo Tótem canadiense para la ciudad de Buenos Aires fue una curaduría a distancia, un work in progress -trabajo en desarrollo- de un site specific (obra creada para un lugar puntual). Desde la gestión hasta su concreción pasaron dos años de comunicación a partir de la voluntad de instituciones asociadas como la Embajada de Canadá y el Gobierno de la Ciudad. Un arduo trabajo a distancia entre el escultor Stan Hunt y yo!! Él proviene de una familia de escultores y resultó ser el nieto del artista que realizó el primer Tótem para la ciudad de Buenos Aires.

Tótem, documental de Franca Gonzalez https://vimeo.com/45028988.
Abstract del documental: Stan Hunt es un tallador de cedro rojo. Aprendió ese arte gracias a su padre y a su abuelo, maestros escultores del pueblo Kwakiutl, un conjunto de aldeas olvidadas en el norte de la isla de Vancouver, sobre el Pacífico canadiense. Stan trabaja en la pieza más trascendental de su vida: un tótem de 14 metros. Un cedro al que le llevó 1.500 años pesar más de 5 toneladas. Su obra, cargada de representaciones milenarias, recorrerá 15.000 kilómetros en barco para llegar al Río de la Plata. Al menos, ése es su sueño. En la pequeña aldea de Fort Rupert, nadie imagina cómo se planifican y se deciden las cosas en la lejana e imprevisible Buenos Aires.

El caso de la muestra Tiferet, la belleza de la luz fue una exhibición que se concretó al cruzarse institucionalmente el International Holocaust Remembrance Alliance-Alianza Internacional a la Memoria del Holocausto (IRHA) https://www.holocaustremembrance.com/, la embajada de Canadá -era el país a cargo de recordar el Holocausto durante ese año y con diferentes acciones- la Red de Mujeres Judías, el Museo de la Mujer y el Museo del Holocausto (sede de la muestra). Las obras elegidas y exhibidas fueron de las artistas Nora Patrich, Susana Beibe, Jazmine Bakalarz e Hilda Katz.

El libro Identidad y Diversidad nació de la idea de cruzar poetas y artistas plásticos judeo-latinoamericanos. A cada poeta elegido por Steve Sadow, profesor del departamento de Literatura Latinoamericana en la Universidad Northeastern de Boston -USA, sumamos 14 artistas seleccionados entre Perla Bajder http://www.perlabajder.com.ar/ y yo. Cada uno, debía crear una obra para ilustrar el poema adjudicado. El libro, bilingüe, junto con las obras originales -todas con el mismo tamaño y en un papel especial- fue presentado tanto en Buenos Aires como en diferentes universidades de la costa este de los Estados Unidos y en el consulado argentino en NY. También en México y Puerto Rico. Finalmente, las obras fueron donadas a la biblioteca Schustermann Center for Jewish Studies University of Texas, Austin con Naomi Landstrom a la cabeza. Video de todo el libro: https://www.academia.edu/40426832/Identidad_y_Diversidad_Libro_de_Artista

Hoy, Steve Sadow dirige la página donde refleja el movimiento cultural de América Latina con entrevistas y obras de algunos intelectuales, escritores y artistas. Mi entrevista se ubica en https://jewishlatinamerica.wordpress.com/2019/08/07/irene-jaievsky-curadura-judio-argentina-argentine-jewish-curator/

Algo parecido sucedió al convocar a diferentes artistas para ilustrar el libro de cuentos de Gabriela de Lapierre de Coni, una de las primeras feministas del país, sanitarista y bisabuela de la actual directora del Museo de la Mujer. ¡Seis artistas en total libertad de estilos!

El proyecto African Paths, fue producto de la investigación de la arquitecta Adriana Palomo sobre la historia de la comunidad afro que reside en nuestro país. Juntas armamos la exposición del archivo fotográfico que se presentó en el Museo Bensusan de Fotografía en Johannesburgo, Sudáfrica.

Como curadora invitada, junto al curador del Centro Cultural de la embajada de Chile, varios artistas chilenos residentes en Argentina expusieron sus obras de arte en una multitudinaria muestra.

También intervenimos en las performances, como en Niemeyer 100 años (presentado en el Museo de Arquitectura), donde Alejandro Masseilot dialoga con su cuerpo bailando por los edificios; o teatro, en el Museo de la Mujer ; o la presentación que hubo de bandas de rock todos los viernes en el hall central del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), que permitió cruzar públicos diferentes con colecciones y ampliar visiones…

…o aquella experiencia de patrimonio intangible del Museo del Puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca, http://www.ingenierowhite.com/ donde en su gran cocina se reúnen una vez por semana las abuelas de la zona que mientras cocinan recetas heredadas cuentan cuentos e historias de otras épocas…

Otro ejemplo de curaduría asociada puede darse en la técnica del Art Street -Muralismo- Parque de Esculturas, todas ellas utilizando el espacio público. http://www.arsomnibus.com.ar/web/muestra/arte-callejero--murales--graffittis-y-stenciles

También en hoteles, como el Design Suites, donde en un shop situado en el hall central se venden obras de los mismos artistas que decoran las habitaciones.(*)

Restós como Edelweiss, Bárbaro, Filo o Pizza Piola, entre otros de la ciudad de Buenos Aires, suelen tener algunas obras de arte en sus paredes, techos o rincones.(*)

(*) Son trabajos no propios tomados como referencia

Y por supuesto en ferias como Feria Puro Diseño, eventos como Casa FOA, Festival de diseño en el Centro Metropolitano de Diseño (CDM), o en las Gallery Nights, el diseño y la decoración conviven con diferentes obras de arte.

Armar colecciones o ser asesor de coleccionistas es un ítem muy especial ya que significa estar en la cabeza, bolsillo y corazón del que va a comenzar o continuar con su colección personal. También hay empresas que poseen su colección de arte. Es un rubro muy personalizado y que requiere de gran expertise, sensibilidad y conocimiento del mercado!!

En el ítem de la curaduría virtual, y tal como aclaro en el texto final del índice, estamos viviendo un momento de cambio y desarrollo inédito y nuestro desafío radica en un nuevo enfoque con las exhibiciones en general y con el arte en particular (ver las nuevas normativas para visitar museos).

Debemos distinguir entre ser un visitante virtual, pasivo, y ser un curador virtual o visitante activo. En ambos casos a través del uso de las pantallas, que van ganando terreno en museos, galerías de arte y subastas, entre otros.

El curador virtual es el que ofrece variedad de opciones al momento de diseñar una muestra con el soporte de un creciente número de herramientas tecnológicas para negociar nuevos significados con nuevas experiencias para percibirlas.

Sabemos que se pierden las 2/3 partes de la vivencia al no usar nuestros otros sentidos, además de no poder apreciar la espacialidad con libertad. También se pierde la experiencia corporal comunitaria y, como dice el filósofo coreano/alemán Byung Chul Han en su libro La desaparición de los rituales, “la digitalización descorporiza la vivencia…”. Por esto, les voy a plantear un nuevo acuerdo.

Si bien se están proponiendo visitas con una guía personal que integre datos inéditos, intereses ad-hoc, tiempos disponibles y puntos motivantes, pensemos cómo sería una curaduría virtual utilizando la relación contenido-interfaz de manera no estática, con diferentes formas de percibir la realidad en una experiencia interactiva.

Pensemos en el uso de drones o robots personales y así autogenerar nuestra experiencia, que tal vez contemple opciones de pre y post visita con blog de usuarios o foro interdisciplinario (como cuando estamos preparando un viaje). O chateos por Twitter en tiempo real.

Y durante la visita, plantear un Zoom simultáneo con gente que esté en diferentes museos al mismo tiempo y así compartir la descripción de perfumes, olores, ruidos o temperatura ambiente.

Tener a mano Google para encontrar más información (nuestro more about) y Spotify a la carta para acompañarnos con música que complete la experiencia…

Como visitantes activos, nos transformaríamos en nuestros propios curadores al armar el recorrido a nuestra medida!! Y ese planteo de libertad es lo que debería ofrecer un curador virtual a toda institución, museo o galería de arte…

Por suerte, ya existe mucha bibliografía y artículos en sitios de Internet especializados para inspirarnos.

Frases síntesis curadora invitada - coparticipación institucional - diversidad en el campo curatorial - work in progress - site specific

Palabras asociadas co-curador- interdisciplinario