Trabajar con obra clásica o contemporánea y con artistas presenciales o no. Entrevistas con artistas. Reuniones con autoridades institucionales/ Sponsors/ Fundaciones. Temas a tratar. Gestiones exitosas y de las otras. Armado de presupuestos (abiertos o cerrados). Honorarios profesionales. Resolver lo inesperado-salidas posibles.

Aunque la tecnología es omnipresente en nuestra vida cotidiana y profesional sigue siendo irremplazable la sensibilidad que nos genera una obra de arte y el rapport que podamos tener como curadores en el momento de elegir un artista y sus obras… es en esa vibración que se da la comunicación tan deseada y con ese lenguaje tan particular.

Por esto último, hago la distinción cuando uno trabaja con obra de un artista que está presente, con el cual podemos dialogar e intercambiar opinión, y cuando se lo hace sin su presencia. También influye que esté físicamente en el armado curatorial dado que muchas veces su opinión cuenta y complementa la nuestra. Soy de las que escucha y suma a la hora de diseñar una muestra. También acá me detengo en hacer notar la gran cantidad de artistas que son sus propios curadores.

Las reuniones con artistas comienzan en general con una comunicación virtual para saber de qué va el proyecto, conocer su vida y obra y su statement o lo que desea transmitir a través de su corpus de obra o de algún período en particular.

Después, en la reunión presencial, que en general se produce en el taller del artista, tenemos la posibilidad de ver in situ y en directo la calidad de la obra. Aunque muchas veces tuve que hacer selección de obra de manera virtual, reconozco que en varios casos difiere de la original en tamaño, color o terminación. Pongo como ejemplo la multitudinaria muestra de las colectividades por parte del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, realizada en el Centro Cultural Recoleta, o la selección de obra para las exposiciones en el Hipódromo de Palermo.

En los casos de eventos con gran cantidad de visitantes, como son La Noche de los Museos o el Festival de la Luz, entre otros, la selección de obra y artistas deben satisfacer un gran abanico de expectativas y, en general, en un limitado espacio.

En ciertos casos se debe apelar a la sensibilidad del artista como persona y no sólo a su obra, como fue en varias ocasiones para Ledor Vador https://hogarledorvador.org/, espacio de retiro para adultos mayores que tiene, entre sus actividades, una charla con los artistas que exhiben sus obras en la galería de arte de la institución. ¡Momentos maravillosos!

En este capítulo quisiera destacar que al elegir obra de artistas contemporáneos existe una importante variedad de materiales diferentes, por lo que debe contemplarse, desde el punto de vista de la restauración y conservación, la dificultad que puede presentarse al tener que reemplazar partes o intervenir la obra con materiales nuevos. Por esto, es indispensable la colaboración del artista o, en su defecto, contar con el permiso de los responsables de dichas obras para que la pieza sufra la menor variación posible.

Otro tema a tratar en este ítem es la donación de obra. Muchas veces, cuando una institución acepta una donación es fundamental saber la gestión a realizar para que pueda pasar a conformar el patrimonio de una institución, museo o colección.

Hay que considerar quién aprueba la donación, bajo qué términos, con qué finalidad (subasta, exhibición o guarda, entre otros motivos). Me acuerdo el caso de Fabián Cerredo http://www.galeriemezieres.com/fr/artistes/fabian-cerredo, gran artista argentino residente en París, donde era representado por galerías de prestigio. Cuando murió, muy joven, su familia decidió hacer un hermoso y gran libro homenaje con muchas de sus obras y donar una de estas al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). Fui parte de esa gestión considerando que el corpus de obra de Fabián bien lo merecía, pero, lamentablemente, no tuvo el éxito esperado pese a que el catálogo fue bien aceptado. La respuesta fue que no podían aceptar donación de un artista que no hubiera expuesto en el museo previamente!!!

También describo el caso opuesto: aquellas donaciones de grandes artistas que con su obra conforman, acrecientan y elevan de categoría el patrimonio de una institución. Como ocurrió tanto en el Museo del Holocausto como en la Asociación Mutual Israelita de Argentina (AMIA) https://cultura.amia.org.ar/ cuyos patrimonios de arte tuve el gusto de seleccionar y catalogar.

En el caso del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) https://www.cels.org.ar/web/ la donación y posterior venta de obras de grandes firmas de artistas fue para sostener las acciones que dicha institución realiza. A esta exhibición y venta se la llamó Arte x derechos humanos y tuvo lugar en la Casa de Victoria Ocampo, en barrio Parque de esta capital, y en la Facultad de Derecho.

Otro ejemplo es el caso de Primaldo Mónaco, un artista muy reconocido en los años ´70, cuya familia me convocó para resolver qué hacer con la gran cantidad de obra que había dejado. Aunque no todas estaban en condiciones de ser expuestas y/o puestas a la venta sin previa restauración y limpieza, pudimos catalogarlas y hacer una hermosa muestra en Mar del Plata, “su ciudad” como él la consideraba. Fue un honor haber participado de estas acciones. Al Centro Cultural Juan Martin de Pueyrredón, donde se realizó la exhibición, se le donaron algunas de estas obras.

Las cenas anuales a beneficio de instituciones generalmente organizadas por las Asociaciones de Amigos cuentan con subastas de arte, como el caso de algunas de las obras de Alain Kleinmann, que fueron presentadas durante una de las cenas de la Fundación Memoria del Holocausto con el fin de recaudar esa noche lo necesario para que la institución continuara con su loable tarea.

En este punto, hablemos de las reuniones con autoridades institucionales. Son fundamentales para poder llevar a cabo objetivos en conjunto. Para eso debemos saber cuáles son los lineamientos, quiénes toman las decisiones y con quién debemos ponernos de acuerdo.

En mi caso, al trabajar en museos privados, las decisiones las tomaba la dirección ejecutiva y/o las mesas chicas de los museos. Para las reuniones extraordinarias o de planificación anual iba con mucha información y también con imágenes que explicitaban y clarificaban los objetivos. Es muy importante contar con herramientas visuales para comunicarnos. Para la muestra permanente en el Museo del Holocausto https://museodelholocausto.org.ar/ llevé planos muy sencillos para explicar de qué se trataba mi idea de diseño; igual que en las reuniones anuales de fin de año en el Museo de la Mujer https://www.museodelamujer.org.ar/, donde se llevaba a cabo la planificación de muestras para el año siguiente teniendo en cuenta lineamientos visuales e ideológicos.

Esta metodología es muy útil en toda presentación de proyecto. Armar una idea contundente y coherente a nivel visual con quienes nos están convocando facilita la gestión.

En algunos casos, la Asociación de Amigos del museo o el comité que reúne los fondos para mantener la institución forman parte de esas decisiones. Es por eso que tener en claro la misión y visión de una institución hace que la elección de los artistas y sus obras sea más armónica y sencilla.

Esta Asociación establece contacto con posibles sponsors, que, según la categoría del compromiso, pueden ser adhesiones, asociados, partenaires o auspiciantes dependiendo de los montos o valores dispuestos. También existen las adhesiones institucionales o formales que con su simple presencia apoyan y dan valor a la muestra o exhibición. Son parte indiscutible de la gestión y éxito del desarrollo de las actividades institucionales. Todos ellos están presentes en las piezas gráficas de la muestra o evento: banners, catálogos, piezas de mano, etc.

Cuando la que organiza es una fundación, en muchos casos tiene asociadas muchas instituciones con las que viene trabajando por afinidad temática, política o ideológica.

Parte importante/fundamental de esta gestión es el presupuesto, que debemos tratarlo en las primeras reuniones ya que de ello depende lo que podamos hacer o no. Evaluar los recursos disponibles!!!

Esta etapa incluye la gestión de financiamientos que, en general, realiza la institución con nuestro asesoramiento o guía.

Por acá contamos con la Ley de Mecenazgo, que es una manera de sostener proyectos culturales a cambio de la baja de un determinado porcentaje en ciertos impuestos para las empresas que se presentan. También existen subsidios o apoyos para diferentes proyectos o en áreas culturales definidas desde el Fondo Nacional de las Artes (FNA) https://fnartes.gob.ar/

Los presupuestos abiertos se van conformando a medida que se desarrolla la idea, buscando proveedores o canjes pero en los casos de presupuestos cerrados debemos tener exactamente el proyecto en mano y garantizarnos que será cumplido en tiempo y forma, encargando todo previamente y evitando las sorpresas (como siempre hay imponderables, en el presupuesto se agrega un 10%, aproximadamente, sobre el total para imprevistos!!!)

Los presupuestos se arman, en general, con los siguientes Ítems:

  • Tarimas, alfombras, cortinados, luces, escaleras y autoelevadores o montacargas (alquiler o compra)
  • Gráfica-Todas sus piezas- (diseño, producción y colocación)
  • Diseño multimedia
  • Montajista, pintura, yesería, carpintería, acrílicos,
  • Tromp l´oeil o muralismo
  • Algunos son más específicos, como restauración o limpieza de las obras de arte a exhibir.
  • Y ¡nuestros honorarios !

Estos pueden ser por muestra, por contrato, en relación de dependencia o como monotributista (con factura según la categoría). Debe quedar claro quién nos está contratando para poder facturar a quien corresponda. Además puede ser con un porcentaje a convenir por adelantado… Sugiero redactar un contrato en donde quede consignado el trabajo que se hará y su responsabilidad, fecha y nombre del evento, fecha de entrega (o llave en mano) y los valores a cobrar y sus respectivas fechas.

Como todavía no contamos con una matrícula, no tenemos un colegiado que nos reúna, proteja y regule los honorarios establecidos. En consecuencia, todo se vuelve anárquico y sumamente variable. Es entonces que siempre tiendo a evaluar diferentes factores para pasar un honorario serio y comprometido: dónde sería la exhibición (museo, centro cultural, institución pública o privada, en el país o en el exterior, etc.); para cuándo se está programando (en función de los tiempos puedo tomar otros trabajos simultáneos o no); si incluye textos (en español o bilingües), o si es para uno o varios artistas, entre otras variables.

Hay algunas instituciones nacionales donde consultar, como el Centro Argentino de Investigadores de Arte (CAIA) http://www.caia.org.ar/, que cuenta con colegas con experiencia.

Frases síntesis statement artistas-autoridades institucionales exhibiciones multitudinarias-donación de obras-Asociación de Amigos.

Palabras asociadas presupuestos, honorarios

Imágenes asociadas

Convocatorias de arte con fines benéficos. Cow Parade, las camitas en el Centro Cultural Recoleta, Corazones intervenidos… (*)

(*) Son trabajos no propios tomados como referencia